Honrar a los muertos: Hacia la reconciliación individual y familiar de nuestros ancestros

El objetivo de esta sesión es ampliar los márgenes de la conciencia y de la realidad, permitiendo al individuo sentirse vinculado al movimiento de la vida y reconociendo la importancia de honrar a los muertos. En un país en el que se celebra el Día de Muertos, pero en el que, paradójicamente, existen también numerosas personas desaparecidas, resulta casi obligado detenernos a mirar, reconocer y, sólo así, poder honrar a quienes se han ido. Saber honrar a los muertos constituye un movimiento de reconciliación y de paz para quienes lo hacen; su ausencia puede generar perturbaciones no sólo en el ámbito individual y familiar, sino también en el social.
Honrar a los muertos no implica rendir culto a la muerte ni a quienes han fallecido; por el contrario, constituye una afirmación del movimiento de la vida, en el que nos reconocemos vinculados unos con otros y comprendemos que la paz que anhelamos requiere mirar con respeto y reconocimiento a quienes se fueron, así como a las circunstancias que rodearon su partida.


